Y AQUEL DÍA, EL SOL, EL MISMO SOL, EL SOL, SE ALZÓ SOBRE NOSOTROS...
Mi pueblo ya se hacía llamar el pueblo árabe. Nuestros antepasados eran nómadas, pero tras interminables siglos de lucha y exploración hallamos lo que finalmente sería el sitio donde se fundaría nuestra capital.
Ante la necesidad que se hallaban de un líder, me autoproclamé dictador (aunque todos me llamaban vizconde por ese entonces), y dí el nombre de Poly a aquella ciudad que sin duda sería, por la gracia de Allah nuestro Señor la más grande de todas las que alguna vez serían erigidas en el mundo; sólo superada por alguna de similar envergadura en el mundo árabe.
La rueda ha empezado a girar. Que Allah sea con nosotros, y que esté en sus designos la destrucción absoluta de nuestros enemigos... Pero por ahora tratemos de evitar que los bárbaros nos maten a todos![]()
AQUÍ VA




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y Warstrat 



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